Para tu comercio
Cómo armar el surtido de productos naturales de una góndola: criterios, no corazonadas
Para armar la góndola natural de un comercio: pensar en familias (monohierbas, tisanas, saquitos, tinturas madre, yerbas, edulcorantes y suplementos), empezar por lo más conocido de cada una, cubrir más de un formato del mismo producto y dejar afuera lo que no se pueda explicar sin prometer.
· Botavia, Córdoba
Armar una góndola natural a ciegas es caro: se compra mucho de lo que no rota y falta lo que la gente pide. Esta es la lógica que usamos en Botavia cuando un comercio nos pide un surtido de arranque. No es una receta cerrada; es un orden para decidir.
Pensá en familias, no en productos sueltos
El catálogo se organiza en siete tipos, y conviene que la góndola tenga presencia en varios:
- Monohierbas: una sola planta, suelta y seca, en bolsa. Es la base de cualquier góndola de dietética y la familia más numerosa del catálogo.
- Tisanas: mezclas de varias hierbas según una fórmula del fabricante. Vienen en hierbas sueltas y, varias, también en saquitos.
- Saquitos: la hierba o la tisana ya fraccionada, lista para la taza. Es el formato que más fácil entra en un comercio que no es dietética, como una farmacia o un almacén.
- Tinturas madre: preparación líquida por maceración, en frasco gotero de 100 cc. Ocupan poco espacio y conviene exhibirlas juntas.
- Yerbas: yerba mate compuesta con hierbas, en paquete de 500 g. Entra por el lado del mate, que ya es un hábito.
- Edulcorantes: stevia en hoja y stevia líquida.
- Suplementos dietarios: la línea Evolución de Piperpol, con RNPA, en cápsulas, comprimidos y polvo. Entran cuando la góndola ya tiene las hierbas resueltas, y se venden con lo que dice el rótulo: qué aporta cada dosis y cuánto rinde el envase.
Empezá por lo más conocido de cada familia
En cada tipo hay productos que cualquier persona reconoce por el nombre: en monohierbas, las hierbas serranas clásicas (peperina, cedrón, poleo, incayuyo, manzanilla, boldo, tilo); en tisanas, las numeradas del fabricante; en yerbas, la compuesta con hierbas serranas. Son las que la gente pide por su nombre y las que menos explicación necesitan en el mostrador. Lo menos conocido entra después, cuando ya sabés qué rota en tu local.
Cubrí más de un formato del mismo producto
Muchos productos existen en hierbas sueltas, en saquitos y en tintura madre. Tener dos formatos de la misma planta no es duplicar: es atender a dos clientes distintos, el que prepara la infusión en casa y el que quiere la taza resuelta. En cada ficha de nuestro catálogo figura «el mismo, en otros formatos» justamente para eso.
Mirá el espacio antes que la lista
Las bolsas de hierbas van colgadas o en canasto; las tinturas, en estante, agrupadas; los saquitos, de frente, a la altura de la vista. Un surtido de arranque razonable para un comercio que recién empieza entra en un estante y un exhibidor de mostrador; no hace falta llenar la pared el primer día. Reponer lo que se vendió es más barato que liquidar lo que no.
Dejá afuera lo que no se pueda explicar sin prometer
Todo lo que entre a la góndola tiene que poder venderse diciendo qué es, qué contiene y cómo se presenta. Si para vender un producto hace falta decirle al cliente para qué «sirve», ese producto te expone: la normativa argentina no permite atribuirle propiedades a un alimento, y la promesa la termina pagando quien atiende. Por eso en Botavia los nombres son los del rótulo del fabricante y la cartelería dice lo que dice el envase, nada más.
Pedí ayuda con el surtido
Si nos contás qué comercio tenés, qué vendés hoy y cuánto espacio le vas a dar a lo natural, te proponemos un arranque concreto, con cantidades. Y después del primer mes, lo ajustamos con lo que rotó de verdad.
Los productos que distribuimos son alimentos y suplementos dietarios, no medicamentos: no están destinados a diagnosticar, tratar ni curar enfermedades.